Oculto detrás de la muralla. (I)

Durante un tiempo conviven en ciudad Real la escuela La Popular y el Colegio Marinista del actual Paseo de Carlos Eraña de Ciudad Real. En 1.928, todavía funcionando la Popular, la Administración Provincial Marianista compra el solar y edificaciones que tenía la Congregación de las Hermanitas de los Pobres y que habían estado dedicado Asilo de Ancianos. El edificio que compra la Compañía de María (Marianistas) se había inaugurado el 12 de junio de 1.876, en la Carretera de MIguelturra, hoy Carlos Eraña 19 con esquina a la Calle del Calvario, y se encontraba deshabitado por haber abandonado las monjas la ciudad.  El edificio y la huerta – solar, donde se ha construido el actual colegio, fue adquirido, según Antonio Gómez Bernal, antiguo alumno del colegio y hoy profesor en Salamanca, en octubre de 1.928 por trescientas mil pesetas y el solar ha sufrido diversas transformaciones a lo largo del último siglo de existencia para ir dando vida la colegio y a sus instalaciones.

El propio colegio y la ciudad se han ido transformado arquitectónica y urbanísticamente en su siglo de vida como colegio Marianista y especialmente los barrios de sus alrededores. La parte de delante del colegio, a lo largo del Paseo Carlos Eraña, fue llenándose de edificaciones humildes, primero, el barrio de los Ángeles, eminentemente ferroviario,  y después el Residencial Ronda, en los terrenos de la antigua fábrica de café de Barrenegoa, pero adosado al mismo recinto del colegio y de lo que fueron sus pistas deportivas,  en tiempos más recientes, ya cercanos al año 2000, crecieron residenciales de viviendas unifamiliares de distintos tipos, quedando el  recinto del colegio encorsetado y atrapado, junto a sus pistas deportivas, dentro del nuevo urbanismo de Ciudad Real que, debido a su crecimiento,  buscaba y devoraba espacios rápidamente para expandirse fuera de Rondas. 

El propio colegio intento sumarse a la vorágine urbanística de los años 2.000 y transformarse en urbanización de lujo. Estudio abandonar las actuales instalaciones docentes y deportivas, destinadas a equipamiento y contempladas así en el PGOU de la ciudad, para convertirlas en suelo residencial y construir en otro punto un nuevo centro ediucativo. En mayo de 2.005, a instancia de la Fundación de Educación Marianista Domingo de Lázaro – FEMDL – nueva propietaria del colegio desde al año 2.001 que recibió de la Compañía de María la donación de todos los colegios Marianistas de España, encargo para el de Ciudad Real un estudio jurídico al Profesor D. Luciano Parejo Alfonso, Catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad Carlos III,  solicitándole un dictamen sobre la viabilidad jurídica de celebrar un convenio urbanístico para permutar el colegio por otros bienes del patrimonio municipal del suelo.

La parcela, objeto del informe, donde se ubica el colegio en el Paseo Carlos Eraña tenía en aquel momento una superficie catastral de 29.640 m2 y 6.631 m2 construidos.  La totalidad del suelo del colegio y las edificaciones estaban en una sola parcela propiedad de FEMDL. El dictamen jurídico encargado, y que fue presentado formalmente al Ayuntamiento de la capital, incluía el análisis sobre la viabilidad de la permuta, el cambio de uso del suelo después de la donación, un concurso municipal para la gestión del suelo permutado y la necesidad de la modificación del PGOU que habilitase la operación urbanística, aunque finalmente no se llevó a efecto.

El Colegio de la capital ha ido sufriendo transformaciones a lo largo del tiempo, con más o menos fortuna, desde la construcción de nuevos pabellones para aulas, a la residencia de los padres Marianistas, en unos casos de nueva planta y en otros doblando su altura, pero también existieron demoliciones de otras como la antigua capilla anexa al edifico principal construida en 1.904 y derribada en 1.977, o la pasarela que unía el edifico principal con los nuevos aularios.

Pero, después del intento de construir en otro punto de la ciudad un nuevo colegio y abandonar las actuales dependencias, la FEMDL decidí cambiar su estrategia y realizar una ordenación interior de las instalaciones del colegio, en su propia parcela del Paseo de Carlos Eraña, reubicando aularios y construyendo nuevas zonas deportivas, de tal forma que, en septiembre de 2.014, y con notable éxito, se inaugura el nuevo colegio construido sobre la parte de la parcela que habían sido los campos de deporte, más moderno y actual, con capacidad para 1.400 alumnos.

La propiedad de la parcela y el suelo de 29.642 m2, de equipamiento docente e instalaciones deportivas, que había recibido la FEMDL se divide en dos, una de 21.500 m2 donde se realizan las nuevas construcciones e instalaciones, con una edificación cercana a los 16.000m2,  que sigue perteneciendo a FEMDL y otra, de 7.541 m2, que se corresponde con el pabellón central del colegio en lo que fue en su día el antiguo Asilo de Ancianos de 1.886  y que compraron  en 1.928, cuando todavía existía La Popular en la calle de la Mata.

La parcela segregada donde se ubica lo que fue el asilo pasa nuevamente a manos de la Congregación que es toda la parte del colegio que hace esquina con la Calle del Calvario.  Esta parcela, de 7.541 m2, guarda en su interior la vida del colegio de los últimos 100 años, un intangible de la vida local de la capital por donde miles de ciudadrealeños ha pasado, pero también alberga un edificio histórico de la ciudad que requiere, como mínimo, de una pensada municipal para saber cuál ha de ser su futuro urbanístico y si se le debe de dar la protección necesaria para mantenerlo en el tiempo y que no sea pasado por la piqueta dado que alberga el primitivo edifico donde estuvo el asilo de ancianos de las Hermanitas de los Pobres y como puede apreciarse es de los pocos edificios de la ciudad que se conservan de 1.880 . Además, se dan dos circunstancias, el barrio está necesitado de espacios abiertos y la ciudad tiene la obligación de proteger su historia

La política urbanística de Ciudad Real de los últimos cien años esta sobrada de múltiples ejemplos de destrucción de edificios con valor arquitectónico local y en otros casos, más recientes, de sobreprotección de algunos que resultan irrelevantes e incluso dañan el entorno. 

Una mirada critica de Ciudad Real. Apasionado y vehemente por mejorar esta ciudad. Puedes contactar conmigo y te respondere

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